Las operadoras no saben ya qué inventar para retener a un cliente cada vez más escurridizo y que, en época de crisis, cada vez mira más el dinero y el importe de su factura telefónica con lupa.
Además de esta situación, la facilidad dada legalmente para poder cambiar de compañía sin ‘cláusulas de recisión’ hace que el consumidor salte de una firma telefónica a otra de manera rápida y sin pensárselo dos veces. Así lo pone de manifiesto el último barómetro de usos de telefonía móvil que ha publicado The Phone House.
Ya no basta con ofrecerle un buen terminal, nuevo y de último modelo para llevárselo. El cliente ahora quiere reducción en la factura mensual, bonos para llamar al extranjero o minutos gratis cada fin de semana.
Así lo están haciendo las operadoras. Telefónica ha presentado una tarifa específica para desempleados, rebajas y planes especiales para llamadas. Orange retiene a sus clientes ofreciéndoles suculentos descuentos en su factura anual para que no marchen a otra compañía, mientras que Vodafone ha lanzado una agresiva campaña de márketing telefónico y ofrece terminales a coste cero. ¿Quién da más? Y el usuario además liado ante tanta oferta, plan y promoción. Y sin contar las operadoras virtuales. Demasiada oferta para precios todavía tan elevados.
El usuario de telefonía móvil se está empezando a cansar de que le tomen ‘por tonto’ y de que le hagan tragar con cantidades ingentes de letra pequeña a la hora de revisar su factura mensual.
Como si no tuviera suficiente con horarios punta y reducidos, módulos de ahorro que sólo se aplican en determinadas horas, tarifas diferentes dependiendo de la operadora a la que se llame, del día de la semana, de los minutos de conversación ‘consumidos’… ahora tiene también el ‘engañabobos’ de las llamadas ‘tarifas planas’.
Las operadoras las anuncian así, como un servicio plano, y el usuario suele creer que se trata de algo similar a la ‘tarifa plana’ que tiene contratada para el ADSL de su casa, que puede usar siempre que quiera y en todo momento por una única cuota mensual. Sin embargo, luego vienen los sustos.
Estas tarifas planas también incluyen, de gratis, su correspondiente letra pequeña que señala que sólo es aplicable durante los primeros 1.000 minutos, o a llamadas de menos de 10 minutos de duración, o a partir de una hora determinada… Incluso las operadoras a veces no especifican estas ‘menudencias’ tal cual en las notas de prensa que nos envían y, aunque sí lo hacen en sus web, acaban confundiendo al usuario.
Algo así vivimos la semana pasada en la redacción, a donde diariamente nos llegan críticas y quejas de usuarios que se sienten estafados por su operadora de telefonía móvil. El usuario se cansa, y pide una tarifa plana ‘real’ ya. ¿Cuánto tendremos que esperar para que el acceso a la telefonía en España deje de ser de los más caros de Europa? Y eso, sin hablar del precio del ADSL…