Nokia: Al mal tiempo, buena cara

A río revuelto, ganancia de pescadores. Nokia ha vivido una semana intensa tras un verano de especulaciones que acabó con la salida de su CEO, el nombramiento de una persona “de fuera”, Stephen Elop (procedente de Microsoft) para sustituirle y, consecuentemente, las dimisiones de su vicepresidente Anssi Vanjoki y el presidente de la compañía, Jorma Ollila.
Y todo eso, antes de la celebración en Londres del Nokia World 2010. El ambiente llegaba caldeado a la cita londinense, pero Nokia aplicó parches de frío finlandés para calmar la situación y mirar al futuro con optimismo. “Sabemos que vienen tiempos complicados, pero es un reto“, señalaron muchos de los directivos que se subieron a la tribuna del Excel Arena de la capital británica. Ponía así Nokia al mal tiempo buena cara, a pesar de los días grises y la lluvia persistente que caía en Londres.
Confía Nokia en los nuevos smartphones presentados en Londres para recuperarse. Entre ellos destacan el N8 y el nuevo E7, para empresa, pero en la nueva etapa que se abre para Nokia hay mucho más. Tras un largo periodo de dominio indiscutible en cuanto a ventas de teléfonos móviles en el mundo, ciertamente algo estaba fallando en la finlandesa, que a pesar de no perder el liderazgo, estaba viendo cómo sufría una pérdida constante de cuota de mercado.
Ante esto, ha decidido renovarse antes que morir. Lo ha hecho tomando una decisión que no ha sido fácil, pero que se ha recibido con optimismo, algo que sorprende. Las acciones de la compañía han subido, el consejo de Administración se muestra satisfecho, y tras los muros de Nokia se respira cierta expectativa positiva al cambio.
Nokia ha estado demasiado tiempo parada y las cosas ahora van a cambiar. Es bueno que haya movimiento y tan sólo hay que abrigarse para recibir los aires renovados que van a llegar desde Helsinki. Se avecina época de retos para el gigante Nokia, pero el frío puede combatirse, y eso lo saben hacer bien los finlandeses.