El pacto Microsoft-Yahoo! es cosa de tres
Después de meses de especulaciones, Microsoft y Yahoo! han llegado definitivamente a un acuerdo publicitario en el terreno de las búsquedas que ha revolucionado al sector en un verano escaso de grandes noticias.
A pesar de haberlo negado en las últimas semanas, el acercamiento era evidente. Cuando saltó la noticia, se esperaba ya de forma inminente desde hacía días. Tanto es así que el anuncio respondió a un guión milimetrado y preparado al máximo con tiempo, tal y como demuestra también el lanzamiento de una web específica para el acuerdo con videos, noticias, informaciones para accionistas.
No cabe duda de que el pacto es beneficioso para las dos partes. Yahoo! logrará reflotar en parte gracias a la visibilidad y a los ingresos que obtendrá -hasta un 88% durante los cinco primeros años- de la caja que haga Microsoft de la venta de anuncios patrocinados en Bing. Por su parte, Microsoft logra el espaldarazo que necesitaba Bing para convertirse en un motor de referencia y hacer frente a su máximo competidor y señor del mercado: Google.
Y es que Google es casi tan protagonista en este cortejo como lo es Carol Bartz o Steve Ballmer. Gran parte del éxito del buscador radica en el acuerdo firmado con Yahoo! a principios de la década por el que el portal pasó a usar el motor de búsqueda de Google. Además, cabe recordar que Google intentó trazar el mismo acuerdo publicitario con Yahoo! en julio del año pasado, aunque las autoridades antimonopolio estadounidenses tardaron tanto en dar su aprobación que Yahoo! rompió las negociaciones (que por otra parte, posiblemente hubiera iniciado ya con Microsoft).
No cabe duda que en este baile son tres los que danzan. Google ya ha dicho que “le interesa” el acuerdo firmado entre Microsoft y Yahoo! y que está deseosa de conocer los términos y el alcance del mismo. “La competencia es beneficiosa para el usuario online”, ha asegurado. Veremos a ver qué se trae entre manos, porque lo que está claro es que Google no se va a quedar de brazos cruzados. No acostumbra.