Es de esperar que las empresas españolas y en concreto sus directores de marketing, apuesten definitivamente por este medio. Es impensable que empresas de tamaño PYME no vean las ventajas competitivas que les ofrece Internet. La red permite a pequeñas compañías desarrollar estrategias de posicionamiento y publicidad online, que les permita entrar en nuevos mercados sin presencia geográfica en el territorio y lo más importante, conseguir nuevos clientes y fidelizar los actuales.