A la caza del cliente
Las operadoras no saben ya qué inventar para retener a un cliente cada vez más escurridizo y que, en época de crisis, cada vez mira más el dinero y el importe de su factura telefónica con lupa.
Además de esta situación, la facilidad dada legalmente para poder cambiar de compañía sin ‘cláusulas de recisión’ hace que el consumidor salte de una firma telefónica a otra de manera rápida y sin pensárselo dos veces. Así lo pone de manifiesto el último barómetro de usos de telefonía móvil que ha publicado The Phone House.
Ya no basta con ofrecerle un buen terminal, nuevo y de último modelo para llevárselo. El cliente ahora quiere reducción en la factura mensual, bonos para llamar al extranjero o minutos gratis cada fin de semana.
Así lo están haciendo las operadoras. Telefónica ha presentado una tarifa específica para desempleados, rebajas y planes especiales para llamadas. Orange retiene a sus clientes ofreciéndoles suculentos descuentos en su factura anual para que no marchen a otra compañía, mientras que Vodafone ha lanzado una agresiva campaña de márketing telefónico y ofrece terminales a coste cero. ¿Quién da más? Y el usuario además liado ante tanta oferta, plan y promoción. Y sin contar las operadoras virtuales. Demasiada oferta para precios todavía tan elevados.