Excelente artículo. Históricamente, las revoluciones tecnológicas han sido bienvenidas por las sociedades protectoras de derechos de autor. De este modo, gracias a novedades como el formato CD o DVD, hemos tenido que pagar de nuevo los derechos de autor por estar la obra grabada en otro formato. El formato digital ha desmontado este sistema de cobrar doble o triple por el mismo contenido. Existen redes de intercambio basadas en “superdistribución”, que protegen los derechos de autor y además, permiten un modelo económico sostenible, donde los usuarios también se ven recompensados por la promoción y uso de sus discos duros y anchos de banda para la distribución de las obras.