Microsoft, castigada
De nada le ha servido a Microsoft anunciar la semana pasada su intención de acercarse al ‘Open Source’ y empezar, ligeramente, a favorecer a los desarrolladores -en muchos casos, sus competidores- permitiendo una mayor interoperabilidad de sus productos. La Comisión Europea ha cumplido con lo esperado y ha impuesto a la compañía una sanción económica histórica.
899 millones de euros tendrá que pagar Microsoft por no haber respetado los plazos impuestos en otra condena que ya sufrió la compañía por parte del organismo europeo encargado de velar por la competencia allá por 2004.
Se trata de la mayor multa impuesta nunca por la Unión Europea a una única empresa y la institución comunitaria se ha propuesto lograr -esta vez sí- su cumplimiento de forma ejemplarizante para otras compañías que puedan estar beneficiándose de una situación de mercado ventajosa y en la que abusen de su dominio. Así, ha instado a la firma a poner a disposición de fabricantes y vendedores una versión de Windows Office que no incluya Windows Media Player de manera obligatoria en menos de 90 días.
Veremos ahora la reacción del gigante de Redmond, si agacha las orejas o si por el contrario continúa haciendo caso omiso a los mandatos de la UE, con lo que podría enfrentarse a sanciones mucho mayores en un futuro