Información y espacio, un binomio que funciona
La fiebre “wiki” se extiende a todos los ámbitos, y uno de los últimos es la cartografía. Puede que para los voyeurs y cotillas fuera suficiente con el Google Earth, pero para los cartógrafos amateurs podría decirse que “ese” mundo no es suficiente.
La cartografía tradicional, aquella que se encarga de registrar los accidentes geográficos en una imagen reconocible, ha perdido peso en los últimos años. Se trata de una actividad larga, difícil y bastante cara, ya que tan sólo una fotografía del terreno tomada por satélite cuesta 20 dólares por cada kilómetro cuadrado. Y añádase la gasolina, comida y sueldos de todas las personas implicadas en el proceso, además del coste de los equipos utilizados…
Pero, ¿quién quiere saber si una ciudad está en pendiente o en plano? Resulta mucho más útil saber donde está un hospital, nuestro restaurante favorito o la última tienda de moda. De esto es precisamente de lo que se encargan los nuevos cartógrafos. Montados en un coche con GPS, dos empleados de Navteq Corp. van registrando cada local de la calle. Una labor extenuante, lo hacen con rapidez, la alemana Tele Atlas NV les pisa los talones. Ambas empresas se pelean por ser las que provean próximamente a los usuarios con información mejorada para sus GPS
Sin embargo, no es el único intento que se está llevando a cabo por cartografíar “temáticamente” nuestro planeta. Wikimapia pone a disposición de todo el que quiera participar, las fotografías de GoogleEarth para que añadan información relevante sobre cada ciudad, barrio o incluso edificio. Todo vale.
Ambas propuestas, la de añadir información a los mapas GPS y la completar con datos las imágenes tomadas por satélite tienen finalidades muy distintas. La primera nos ofrece la posibilidad de encontrar un sitio que buscamos de antemano, y la segunda esta más pensada para deambular por el espacio digital en busca de datos curiosos sobre algún lugar concreto o no. Ambas propuestas funcionan y constituyen un lucrativo negocio, recordad la compra de Panoramia por Google, para ampliar el negocio…
Independientemente de la utilidad de cada una, ambas parecen evidenciar una tendencia a informatizar (informática e informativamente) el espacio que nos rodea. Pero surge la duda incómoda ¿Es qué andamos tan perdidos? Ya hay bastante gente que conecta el GPS para hacer un trayecto que conoce perfectamente. ¿Ocurrirá como con los móviles? ¿Seremos capaces de movernos por el mundo sin estos aparatos dentro de unos años?