Videojuegos para todos los públicos
¿Quién dijo qué los videojuegos eran sólo para frikis? Las nuevas tendencias confirman lo contrario. Es difícil rastrear en el tiempo el momento exacto en que el adjetivo “freak” pasó de ser una etiqueta para bichos raros a un adjetivo generacional cuasi piropo con el que muchos desean ser nombrados.
En un principio los juegos no eran considerados demasiado educativos: el hecho de matar más o menos bichitos no constituía ningún consuelo para padres preocupados, que veían como sus hijos “perdían” el tiempo eligiendo precisamente esa actividad de entre la variedad de otras mucho más educativas.