YouTube, protagonista del debate democrático
Por si a YouTube no le bastara con el éxito que cosecha entre la mayoría de los internautas, ahora se impone también en las altas esferas políticas. El último debate demócrata, en el que participaron los ocho senadores candidatos a representar al partido en la recta final por la presidencia de Estados Unidos contra los republicanos, se realizó con una fuerte intervención tecnológica.
Algunos medios estadounidenses apuntaban a que si normalmente los protagonistas de este encuentro son los candidatos, en esta ocasión el protagonista indiscutible fue el mismísmo YouTube. 39 preguntas fueron elegidas de entre las 3.000 recibidas en el portal para ser preguntadas a los senadores.
Algunas fueron trágicas como aquellas respecto al genocidio de Darfur y la crisis irakí. Otras más cómicas, como en la que se pedía a los senadores que dijeran una cosa buena y mala de los demás candidatos. Y esto representa la verdadera diferencia frente al debate de siempre: un solo periodista preguntará respecto a su propio interés, en un único tono, pero varias personas representan muchas personalidades distintas, con diferentes inquietudes cada una.
¿No resulta una iniciativa interesante? Acercar la política a la gente de una manera tan sencilla como utilizar una herramienta con la que están ampliamente familiarizados: YouTube. En Estados Unidos casi todo el mundo ha aplaudido este cambio que permitió rebajar el tono de debate, habitualmente muy serio, sin que perdiera valor informativo. Algo tan simple puede haber conseguido de manera más efectiva que una millonaria campaña: que en las próximas elecciones la participación sea mayor.
Desde luego ver a senadores en un escenario más parecido a la gala de los Oscars que a un tradicional debate político es un verdadero cambio que invita a la reflexión ¿Hasta dónde son capaces de llegar las nuevas tecnologías? Para todos aquellos que critican a YouTube tildándolo de un portal de idioteces, la noticia les debe haber llegado con sorpresa. Si la utilización de un medio puede afectar completamente a sus contenidos y en los últimos años hemos visto como el número de medios se han disparado, ¿no sería necesario replantearnos cuáles debemos seguir utilizando?